27 de abril de 2026

¿Infantil? ¿Yoo?

Este tema me persigue desde que tengo 7 años, sí, 7 años. Cuando estaba en segundo de primaria fue la primera vez que llamaron la atención a mi madre por ser demasiado infantil. Teniendo siete años.

Yo siempre he sido muy de ir a lo mío, sobre todo en el colegio, si los deberes no me gustaban no los hacía y, al estar en primaria, la repercusión que esto tenía en mi nivel académico era considerablemente escasa (aunque me regañasen). Por esta razón, la profesora se reunió con mi madre para decirle que su hija de 7 años era muy infantil. Mis compañeros también me preguntaban porqué no hacía los deberes y yo siempre tenía me respuesta preparada "porque no me apetece". 

Mi madre insistió mucho durante toda mi infancia y adolescencia en que no perdiese la inocencia tan característica de los niños de querer ver Bob Esponja al salir de la ducha las tardes entre semana, de querer jugar a las muñecas, de inventarse juegos solamente con la imaginación y de no tener la vergüenza de hablar con extraños. Esto me lo quiso enseñar por una razón muy profunda y especial que, hasta día de hoy, prácticamente nadie conoce, a pesar de, aun teniendo 18 años, ser poco infantil todavía.

He vivido durante 12 años sola con mi madre, por causas que no voy a exponer en internet, yo nunca tuve un padre, mi figura paterna era mi abuelo pero es muy diferente cómo te cría un padre a cómo te cría un abuelo. Mi madre tuvo que tener mucha paciencia conmigo para enseñarme que yo no era una niña abandonada, que yo tenía que aprender a jugar sola, que yo tenía que mantener la infancia todo lo que pudiese a pesar de tener que madurar antes que los demás niños...

De siempre mi madre me ha dicho que he aprendido a madurar antes que los demás, ella siempre me contaba todo, los problemas, las buenas noticias, las cosas de su trabajo, las complicaciones y las ventajas y con esa información tenía que ser responsable y seguir adelante. Mi madre siempre me ha podido llevar a todas partes porque yo nunca lloriqueaba, no hacía pataletas y todo porque realmente entendía la importancia del momento. Muchas veces me tuvo que llevar a su trabajo porque no me podía quedar con nadie más y, a diferencia de otros niños que interrumpían, lloraban y molestaban yo aprendí a divertirme sin molestar.

Cuando me hice un poco más mayor y empecé a poder opinar siempre procuraba ayudar a mamá, si había algún problema la escuchaba pero nunca quedándome con el malestar, sabía que mi madre necesitaba desahogarse y yo no tenía que hacer nada más que escucharla.

¿Con cuantos niños de 8 o 9 años has podido sentirte realmente escuchado? Pues al parecer conmigo se podía (realmente yo no me acuerdo, esto que cuento son testimonios externos).

No todo es coser y cantar, en el colegio era todo un poco más duro, solo a veces la verdad, éramos todos muy amigos. Había una chica en concreto en primaria (que llamaremos tonta, por lo de proteger su identidad y tal) que era la más mayor de la clase, sus padres la habían educado a base de creerse la mejor por ser super mayor y básicamente esa era toda su personalidad (y lo fue durante muchísimo tiempo).

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Esta tonta lo que hacía era regodearse de que no veía dibujos animados, leía el periódico y se quedaba a hablar en las sobremesas con los mayores, se creía tan mayor y tan madura que se le olvidaba que cada vez que no hacían algo que ella quería se enfadaba, lloraba por juguetes, se enfadaba con sus amigos por falta de comunicación y esas cosas normales entre personas inmaduras (que por el momento era normal, estábamos en primaria) pero me decía a mi que era muy inmadura por ver dibujos, jugar sola y no hacer los deberes. Que cosas...

Fui creciendo y mi mentalidad no cambiaba, aunque empecé a hacer los deberes. En mi entorno mis amigas ya tenían redes sociales, empezaban a salir con chicos y yo seguía viendo Bob Esponja y siendo el orgullo de mi madre pero es cierto que, por encajar, tuve que cambiar...

Me hice amiga de una chica (la llamaremos tonta2) que estaba todo el maldito día diciendo que tenía que madurar, que no podía hacer cosas de niños etc (teníamos 12 años you know, que me deje un poco hacer lo que me de la gana) pero lastimosamente caí en su trampa y empecé a encajar. Como no se puede estar con gente sin ser tú mismo durante mucho tiempo, al final, nos terminamos separando (y por otras cositas que ya contaré).

En ese momento, con 14 años, conocía a mi más mejor amiga del mundo mundial Alejandra, la mejor chica que he conocido jamás. Con ella podía ser yo misma, hablábamos de series de dibus animados, hacíamos el tonto, jugábamos, nos divertíamos y lo mejor era que NUNCA me sentí presionada ni a madurar ni a cambiar, hasta que llegó el día...

Alejandra también estaba creciendo y empezó a juntarse con ese tipo de gente con la que "madurar" significa no saber divertirse, hablar de chicos todo el día y reírse flojito porque fuerte da lache. Como era de esperar ella también cayó en las garras de la madurez y me vino a decir a mi que también tenía que madurar. Eso me dolió mucho porque ella era la única amiga con la que realmente nunca me había sentido juzgada y por ello nos enfadamos y estuvimos algunas semanas sin hablarnos.

No recuerdo bien cómo volvimos a juntarnos ni cómo nos pedimos perdón, lo que sé es que desde que volvimos a hablar no me he sentido mal con ella nunca más, ella también se distanció un poco de esas amigas "super maduras" y siguió siendo ella misma, haciendo el tonto y siendo libre.

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Hoy tengo 18 años y aún hay gente que cree que soy infantil, cree que por tener mi blog rosita y lleno de Pinkies Pie soy una niña atrapada en un cuerpo de adulta, pero en realidad no me conocen. Ser maduro no tiene nada que ver con la estética ni con los gustos, ser maduro es saber que eres responsable de tus propios actos y palabras, ser consciente de la influencia que tienes en tu entorno y saber un mínimo de inteligencia emocional y de comunicación.

Me da igual lo que piense de mi la gente, como si dicen que tengo 5 años mentales (que me lo han dicho) pero yo sé que si alguien necesita ayuda yo se la voy a dar, si alguien necesita hablar en serio la voy a escuchar y si alguien realmente tiene problemas siempre voy a estar ahí.

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La gente verdaderamente inmadura lo que hace es cerrar su mente a su propia opinión pensando que todos los demás se equivocan, dejar de lado las emociones de los demás y no aprender de las propias, ser egoísta con su entorno, escudarse en "ser honesto" para poder decir lo que quiera sin importarle los sentimientos de quien se lo dice, evitar responsabilidades básicas, tener poca tolerancia a la frustración, usar de excusa el "debo poner límites" para escaquearse de planes importantes de sus seres queridos, echar la culpa siempre al resto y no saber hacer introspección y necesitar apoyo constante de manera emocional y/o económica, entre algunas otras características.

¿Te has cruzado a alguien inmaduro alguna vez? ¿Y con alguien infantil? Déjame tu historia en los comentarios!! Nos vemosss

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