
Para entender mi historia con mi hermoso, amoroso, inteligente y detergente animal de compañía necesito explicaros la relación con los animales (en especial con los perros porque soy alérgica a los gatos).
Desde mi nacimiento he vivido junto a una perrita llamada China de mi tía que vivió en casa de mis abuelos durante mucho tiempo por lo que siempre que estaba en casa con mis abuelos estaba también con ella. Mi relación con ella fue la misma que tiene los bebés con los animales, con ella aprendí a respetar los límites de los animales y a cómo se relacionan los perros. Realmente yo era muy pequeña y tengo pocos recuerdos de ella. Lastimosamente ella falleció cuando yo tenía 6 o 7 añitos y estuvimos tristes durante un tiempo.

Desde este momento ni mis abuelos ni mi tía podían tener otro perro por el recuerdo de China pero con el tiempo se fue curando la herida. Por mi parte, desde que China falleció, mi deseo más grande era tener un perrito propio y ese fue mi velita de cumpleaños durante 4 años seguidos.
No fue hasta mi undécimo cumpleaños que mi abuelo decidió que ya era el momento de tener otro perro: por lo que me han contado, él estuvo hablando con mi madre (que no quería encargarse de un animal) para que si me regalaban un perro serían mis abuelos quien le criases y con quienes viviría y mi abuelo aceptó esa condición.
Recuerdo como si fuese ayer cuando conocía al ángel de mis ojos: un 11 de septiembre (que mala fecha) de 2018 mi madre me llevó al aquaparck de Madrid (cosa que nunca pasaba porque a ella no le gustaba nada), después de haber estado toda la mañana divirtiéndonos juntas nos paramos a comer algo sobre las 16:00 o así y mi madre en ese momento se puso a mensajera por el móvil con una sonrisa extraña. Ante tal comportamiento quise saber qué estaba pasando y le pedí que me enseñase lo que te ponía tan contenta pero ella se negaba y se negaba (normal, era una sorpresa). Gracias a mis capacidades de convencer y los nervios de mi madre al final me enseño una foto: un cachorrito precioso y enano que lo sujetaba en brazos un hombre que se lo estaba dando a mi abuelo. Mamá me dijo que ese cachito de cielo me esperaba en casa por lo que huí del aquaparck lo más rápido que pude arrastrar a mi mamá.

Llegamos a casa de mis abuelos y encontré a ese bombón escondidito en una esquina y no me puede a llorar porque sino iba a bañar al perro entero. Lo quise llamar Coco porque cuando era pequeñillo tenía la carusa muy redondita y muy marrón por lo que parecía un coco, además que la otra mitad de la carita la tenía blanca como si el coco estuviese abierto por lo que me pareció una buena idea

¿Tú tienes mascota? ¿Cómo se llama? Espero tu respuesta en los comentarios!! Nos vemosss
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