Pasando ahora a la cuarta generación están mis abuelos. Realmente, a partir de aquí, me dejo muchísima historia ya que para mi, mis tías abuelas (hermanas de mi abuelo y hermano), sus hijos, mis primos y mis tíos han forjado un lazo realmente fuerte en mi vida, pero si tengo que exponer a tanta gente puede incluso que me denuncien. Hasta ahora he hablado de muertos pero a partir de aquí todos, menos mi abuelos, están vivos, por lo que intentaré preservar más su intimidad.
Mis abuelos nacieron en familias de 5 hijos. Mi abuelo fue el segundo y mi abuela la más pequeña.
Mi abuelo, José Luis Dirube Mañueco, nació el 31 de enero de 1951 pero, a pesar de que su parto no destacó, el de sus hermanas si. La mayor nació en la cocina de los padres de Lalo y fue un parto tan difícil que el médico le dijo que no podría tener más hijos pero al final no fue así. La penúltima hermana nació tras ser Lalo atropellado y del susto tuvieron que ir al hospital tanto Lalo como Lala.
Hay una historia muy bonita que dice que Lalo le pidió a la virgen que si el parto salía bien llamaría a su hija María Auxiliadora. Cuando nació, la enfermera fue a donde él estaba ingresado y le dijo que sería varón. Él le respondió que era imposible, que era niña y que mirase otra vez. Al final fue cierto y la llamaron María Auxiliadora.
La vida de mi abuelo y sus hermanos tuvo tantos altibajos como las de sus padres, estudiaron en colegios católicos y crecieron mudándose de casa en casa. Les educaron con que ayudar a la familia era lo más importante porque ellos siempre se quedarían pero los amigos podían irse.
Mi abuelo estudió periodismo y trabajó de director de recursos humanos en Mapfre, en la universidad de seguros, en banco atlántico, en la Caixa, en banco Mapfre y creó su propia empresa de recursos humanos. Todo un hombre de negocios.
Mis abuelos se conocieron en el trabajo y se casaron el 5 de agosto del 1974, de esta bonita unión nacieron mi madre y mi tía. Toda la familia creció con muchos cambios pero siempre conservaban el amor. Mi madre me cuenta que viajaban mucho, fueron a muchas partes de Italia, a Francia, Inglaterra, Egipto y Holanda.
Mi madre me cuenta que mi Aitite fue un gran padre y que a pesar de que tenía que viajar mucho por trabajo, ella no recuerda eso, sino estar con él y pasárselo en grande. Cuando nací yo mi abuelo se convirtió en mi mejor amigo, hacía todo lo que yo le pedía, era mi compañero ideal para todo. Me dejaba conducir con 8 años, me llevaba a clases de equitación, me apunto a surf, dábamos paseos juntos, me llevaba en moto y me compraba todo lo que quería.
Recuerdo que mi abuelo hacía muchísimas cosas por mi madre y por mí, de hecho hubo una vez que mi madre, para poder hacer algo de ejercicio, tuvo que apuntarse a sus clases de baile por la noche porque sino con el trabajo no iba a poder hacer nada y como yo tenía 8 u 9 años no podía esperarla sola en casa a que volviese por lo que todos los martes y los jueves durante un curso completo estuvo viniendo a mi casa para acostarme y esperar a que mamá llegase.
Él siempre me cantaba canciones, me contaba cuentos y me mecía a la hora de dormir y cuando le pedía que no terminase el cuento empezaba a inventárselo. Recuerdo que en nuestros viajes en coche se impresionaba de que me supiese todas las canciones que salían en la radio y recuerdo verlo llegar a casa algunos fines de semana trayendo flores para mi abuela.
Mi abuela, Adamina Rubio García, nació el 3 de julio de 1949 en Berrocal de Salvatierra, un pueblo de Salamanca perdido en medio de la nada en el que no se puede hacer nada. Ella fue la hija más pequeña de sus hermanos y creemos que no fue planeada porque se lleva demasiados años con su hermana mayor comparado lo que se llevan entre los otros 4. Esto fue una ventaja y una desventaja a la vez: como sus padres ya eran mayores no tenían la energía de cuidar de ella como de sus hermanos y la internaron en un colegio de monjas. Por ello pudo estudiar mucho y fue becada en la universidad de Bilbao donde se graduó de económicas con matrícula de honor.
Se mudó a Madrid y empezó a trabajar y allí conoció a mi abuelo. Mis tías me han contado que antes de que mi abuelo se juntase con mi abuela tuvo una novia de como 4 años pero que nunca le pidió matrimonio y que cuando llegó mi abuela todos sus hermanos se sorprendieron porque solo tardó 1 año y algo en pedírselo.
Así se casaron con 25 y 23 años, al principio de fueron a vivir con Lala (la madre de mi abuelo) hasta que por fruto del trabajo consiguieron una casa en el centro donde nació mi mamá en 1979. Poco tardaron en mudarse porque construyeron unas casa para los empleados de no se qué empresa donde trabajaba mi abuelo y allí es donde pasaron el resto de sus vidas.
Desde entonces estoy sola con mi abuela, ahora que voy a la uni vivo con ella y estoy muy contenta, la quiero mucho y, aunque me hubiese gustado que estuviese mi abuelo, estoy feliz viviendo con mi abuelita linda.
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