Como ya sabéis estoy desarrollando mi propio negocio con el apoyo de mis socios y de las cosas más importantes que me han dicho es que nos debemos educar, exactamente igual que si nos tuviésemos que profesionalizar en una carrera universitaria, lo bueno que tiene emprender es que puedes aprender en el proceso.

Como ya os dije yo voy a ser vuestra mentora mientras esté dentro de este proyecto y una de las cosas más importantes en este mundillo es tener en mente el sueño siempre: cuando una persona no tiene sueños o metas nunca tendrá las ganas suficientes como para levantarse todos los días a construir un vehículo con el que salir de donde estar. Cuando sabes a donde quieres ir, da igual si caen rayos y truenos porque siempre vas a estar motivada para seguir intentándolo.

Por lo general la gente busca cosas en la vida que se pueden clasificar en unos grupos que los sintetizan: hay gente que quiere tiempo libre (para su familia, para sí mismos, para viajar, para lo que sea); hay gente que quiere dejar una herencia o legado; hay otros que quieren ayudar a los demás ( pueden ser a sus familiares o a lo grande haciendo ONGs o algo del estilo); y muchas más categorías pero cada una (en teoría) requeriría de un camino en concreto, sin embargo con el emprendimiento en redes de mercado todos esos tipos de sueños se pueden cumplir.

Volviendo a la importancia del sueño: imagina a una mujer llamada Esmeralda de 45 años que trabaja en el sector textil desde hace 30 años, de pequeña ella soñaba con poder ayudar a sus papás porque ahora están muy enfermos y necesitan una enfermera 24/7. Ella pensaba que haciendo la formación profesional de confección y moda iba a poder ser una diseñadora exitosa pero la vida le fue arrastrando y ahora es responsable de sus dos padres que están en estado crítico y de tres hijos dependiente que aún no van ni a la universidad. Ella trabaja durante 10h al día, 60 h por semana, en un local de 20 m2, cobrando 1100 €, sola para una empresa enorme a la que no le importa nada su salud mental ni física. ¿Te crees que Esmeralda tiene tiempo de soñar en grande? Y ¿te crees que a la empresa que la emplea le importan sus sueños? Esmeralda tiene mucho miedo por la salud de sus padres y está muy preocupada por la educación de sus hijos, está siempre muy cansada y su vida se basa en sobrevivir y no en vivir.

Puede parecer que Esmeralda no puede salir de ahí pero claro que puede: un día uno de los clientes que tiene la gran empresa para la que trabaja le dice que hay una forma en la que puede emprender sin la necesidad de invertir nada de nada y le puede dar la posibilidad de cuidar a sus papás, de pagarle una educación privada a sus hijos y de permitirle dejar el empleo.

Al principio Esmeralda no se cree nada de lo que le dijo porque según su educación y su cultura el único camino para todos aquellos de clase media y baja es emplearse con los empresarios de clase alta, pero el señor le recomendó escuchar unos audios de gente que ya consiguió lo que ella necesita y puede aprender de ellos.

Ella decide hacerle caso y esa noche, mientras se baña y se prepara antes de dormir se escuchó ese audio. Ahora Esmeralda tiene dos opciones: en el primer caso se cree lo que escuchó de esas personas en el audio y se ve a ella misma capaz de lograr lo mismo o parecido y contacta al señor que le contó para saberlas y cómo puede empezar. Ella cree en sí misma y tiene un sueño más grande que su miedo. En el segundo caso le empezaron a llenar de dudas la cabeza “¿seré capaz?,” “¿y si no valgo?”, “¿Y si me esfuerzo para nada?” decidiendo entonces que no va a seguir el proyecto.

Al final si decide empezar puede abandonar si no se cree capaz en el futuro pero por lo menos no ha perdido nada o lo puede lograr y saca adelante a sus padres y a sus hijos consigue dejar el trabajo y con el tiempo decide crear su propia marca de ropa y se convierte en una diseñadora famosa; pero si sigue el segundo caso es seguro que va a seguir siendo costurera probablemente sus padres vayan empeorando porque así es la vejez y sus hijos no podrán ir a la universidad y tendrán el mismo futuro que ella.
Es normal que la gente tenga miedos y preocupaciones, pero si sus sueños son más fuertes siempre va a poder salir de donde está.

No hace falta ser pobre y no tener dinero para decidir emprender, pongamos el caso de Luis: él nació en una familia con mucho dinero porque su abuelo tuvo un emprendimiento muy exitoso y sus padres le pudieron pagar la universidad privada por lo que conoció a la que ahora es su mujer, tiene dos hijos y es alto directivo en una empresa increíble. Parece una vida perfecta pero Luis está siempre triste por su trabajo tiene que viajar mucho y solo ve a sus hijos en navidades.

Un día un señor que conoció en un restaurante le cuenta que puede ganar mucho dinero y tener tiempo al mismo tiempo igual que Esmeralda, Luis no se lo cree pero se empieza a informar y decide entrar. Hay dos posibilidades ahora: o abandona porque a la primera que le dicen que no se derrumba, le entran los miedos y no se ve capaz de seguir o sigue intentándolo porque su motor en la vida es vivir su vida con su familia y no con su jefe y en laño y medio ya está ganando lo que ganaba siendo alto directivo peno ahora sí tiene tiempo para pasarlo con sus hijos.
Depende de ti decidir si tus miedos son más grandes que tus sueños o no, nadie nunca va a hacer algo en tu lugar pero siempre siempre siempre va a ser mejor trabajar para lograr tus sueños y no los de tu to jefe.
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