
Hasta ahora hemos hablado de cómo funciona el universo, de herramientas, intención y de energía , pero llega un momento en el que aparece una pregunta que casi todas las personas se hacen cuando comienzan a interesarse por la magia:
¿Con quiénes estamos trabajando y a quienes empezamos a ver cuando nos adentramos en este mundo?
La respuesta no es tan sencilla como parece.


Lo primero que debemos entender es que ninguna tradición reconoce exactamente las mismas entidades. Lo que para una religión es un ángel, para otra puede ser un espíritu protector; aquello que una cultura llama demonio, otra puede interpretarlo como una deidad. Incluso dos personas que practican la misma tradición pueden comprender estas figuras de formas diferentes.

Lo que sí quiero hacer es explicar cómo entiende cada tradición a estas entidades, cuál es su función dentro de la práctica mágica y qué papel suelen desempeñar en la vida de quienes trabajan con ellas, así también puedes decidir qué te quedas y qué dejas.
También me parece importante recordar que no toda práctica mágica implica trabajar con entidades. Existen muchísimas personas que realizan hechizos, meditaciones, rituales o prácticas energéticas sin establecer contacto con ningún ser espiritual (entre ellas yo, a veces). Del mismo modo, hay tradiciones en las que la relación con determinadas entidades constituye el eje central de toda la práctica.
ENTIDADES QUE FUERON HUMANOS
En el post ¿Cómo entiendo yo el Universo? vimos que el concepto de "entidad" es muchísimo más amplio de lo que solemos imaginar. Ahora toca empezar por las más cercanas a nosotros: aquellas que, según muchas tradiciones, han compartido o comparten nuestra misma naturaleza humana.
Aunque cada religión las interprete de una forma distinta, existe un patrón que se repite constantemente en la historia de la humanidad: la creencia de que la muerte no supone necesariamente el final de la existencia.
Los muertos:

Hay quienes hablan de espíritus que todavía permanecen ligados al mundo físico, otros de almas que ya han completado su camino y otras creencias consideran que los fallecidos simplemente descansan sin intervenir en la vida de los vivos.

Por eso es importante evitar la idea de que "todo espíritu es igual". Cada tradición establece sus propias clasificaciones y formas de relacionarse con ellos.
También conviene recordar que el simple hecho de que una persona haya fallecido no significa automáticamente que desee comunicarse, que pueda hacerlo o que deba hacerlo.
Dejando estas prevenciones de lado voy a hablar de MIS creencias respecto a los tipos de muertos:




Los atados son fantasmas con cosas pendientes que a lo mejor puedes hacer o a lo mejor no. Trabajar con estos fantasmas puede ser muy bueno porque si consigues lo que quieren puede que te den algo a cambio.



Ancestros:
Dentro de todas las entidades, los ancestros ocupan un lugar muy especial. Son aquellas personas de las que descendemos, tanto biológica como espiritualmente según algunas tradiciones.

El culto a los ancestros existe desde hace miles de años y aparece en prácticamente todos los continentes. Desde pequeños altares familiares en Asia hasta celebraciones como el Día de Muertos en México, muchas culturas consideran que mantener el recuerdo de quienes nos precedieron fortalece el vínculo entre generaciones.
Trabajar con los ancestros no significa idolatrarlos ni pensar que todos fueron personas ejemplares. Al igual que nosotros, fueron seres humanos con virtudes y defectos.

Honrar a los ancestros puede ser tan sencillo como conservar fotografías, contar sus historias, visitar sus tumbas, preparar una comida en su memoria o dedicarles un pequeño espacio en casa. No siempre implica realizar rituales complejos.
Guías espirituales:
Los guías espirituales aparecen en numerosas corrientes esotéricas y religiosas. Generalmente se describen como entidades cuya función consiste en orientar, proteger o acompañar a una persona durante determinadas etapas de su vida.

Precisamente por esa diversidad de interpretaciones conviene ser prudente. No todo pensamiento, sueño o intuición debe interpretarse automáticamente como un mensaje de un guía espiritual.

Maestros espirituales:

En algunas tradiciones un maestro puede ser una entidad espiritual; en otras, simplemente una persona viva que comparte sus conocimientos. Incluso hay corrientes que consideran que determinadas experiencias de la vida actúan como auténticos maestros.

Antes de terminar con esta parte quería decir que internet está lleno de vídeos que prometen enseñarte a invocar guías, hablar con muertos o descubrir cuál es tu entidad protectora en apenas unos minutos pero eso nunca te va a funcionar bien.
Antes de intentar establecer contacto con cualquier entidad, dedica tiempo a estudiar la tradición con la que deseas trabajar, aunque sea la tuya propia, comprende cómo entiende ese vínculo y desarrolla primero una buena base de conocimiento. La curiosidad es una gran aliada, pero sin criterio puede llevarnos a interpretar cualquier experiencia como algo extraordinario.
Espero que te haya servido y si tienes alguna pregunta no dudes en decírmelo sin problema!! Recuerda contestar la nueva encuesta que he dejado encima del botón de la Escuela para brujas <33
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