24 de mayo de 2026

Los obreros y la guerra

“Mucho feminismo pero las mujeres no quieren ir a la guerra” 

Imagen del Story Pin

Amor, tú tampoco quieres ir. A ti te han vendido la moto de que ir a matar gente por la patria es un símbolo de masculinidad y te sientes importante para el pueblo pero, realmente, los soldados solo son carne de cañón y eslabones de los jefes militares que no se manchan el traje ni con una gota de café (¿ellos son menos hombres por no matarse entre ellos? De hecho parecen aún más machos según algunos).

Ya hablé del igualitarismo radical en otro de mis post pero hoy viene a colación.

Los hombres ardidos por el feminismo proclaman que debemos ser iguales en todos los aspectos, hacer las mismas cosas y pasar por los mismos males, pero el punto está en no pasar males ninguno de los dos.

Es cierto que hay cosas como la guerra que nunca van a poder erradicarse si seguimos con la misma organización social patriarcal. Eso no significa que no tengamos que luchar por ello, porque siempre es mejor una sola guerra que cinco.

La sencilla explicación que hay tras el envío de los hombres a la guerra es meramente biológica: las mujeres son más importantes porque pueden tener hijos, si las matan ya no se reproduce el pueblo y terminan extinguiéndose, porque a las malas, es mejor para un pequeño pueblo un padre con decenas de hijos de diferentes madres a una sola madre teniendo como mucho 1 hijo (o 2) al año.

Si queremos seguir con el discurso de la igualdad podemos hablar de que las mujeres TAMBIÉN van a la guerra. No como los hombres pero siempre han participado de alguna u otra forma. 

Recordemos que las mujeres siempre han sido vistas como un motín de guerra y esto no es algo bueno: se usaban como cebo para el ejército contrario por parte de su propio bando, usadas como armas de guerra a partir de violencia sexual sistémica y violaciones masivas, feticidios de sus hijos para debilitar a sus contrincantes, esclavitud sexual como forma de humillar al pueblo contrario.

Imagen del Story Pin

Es cierto que no es lo mismo tener un arma con el que disparar a hombres del bando contrario que ser obligada a prestar tu cuerpo para zanjar asuntos entre políticos y militares, de hecho, si queréis os lo cambiamos y todo, a ver si lo valoráis igual.

Otros roles de las mujeres en la guerra han sido de combatientes (en plan, como soldados pero fuera del ejército), espías, enfermeras o guerrilleras. Pero el patriarcado siempre se ha dedicado a poner estos roles como menores o secundarios.

Dejando de lado el oscuro tema de la guerra, vamos más al día a día:

Estos mismos hombres que se quejan de lo de la guerra, también se quejan de que las mujeres no van a la obra pero ¿sabes quien tampoco va a la obra? Los hombres ricos, los que no lo necesitan.

Se quejan de que los hombres hacen trabajos pesados y las mujeres no, incluso algunos lo justifican con que "los hombres son más fuertes que las mujeres", que, bueno... por lo general puede ser pero existen mujeres más fuertes que los hombres también. 

Las mujeres albañiles irrumpen en el sector de la construcción

Amigos, las mujeres obreras existen, no son tantas como los hombres, pero si existen. Es más sencillo ver a una mujer pobre cargando bolsas de cemento que a un hombre rico.

El problema está en que la sociedad propietaria le ha frito el cerebro a los machos pobres para que en vez de pelearse contra sus jefes por tener una mejor condición laboral, se peleen con las mujeres porque "no lo pasan tan mal como ellos"... Amor, madura un poco.

Quiero añadir también que el trabajo de fuerza no solo compete a los hombres pobres, las mujeres también tienen una carga importante en el sector de la salud: enfermeras, celadoras y auxiliares de enfermería se la pasan cargando pesos muertos de pacientes que no consiguen moverse solos a cambio de unos escasos 1000€ al mes ¿y me está diciendo Manolo que lo pasa mal porque carga bolsitas de cemento?

O sea, lo pasan ambos sexos mal y en vez de revelarse se pelan los unos con los otros pero, amigos, estamos más cerca de tener la misma vida que nuestro género opuesto en nuestra clase social que con nuestro mismo género con diferencia de clases.

Imagen del Story Pin

A lo que voy con todo este post: las hombres y las mujeres no deberían quejarse tanto y deberíamos unirnos todos para combatir las injusticias sociales, porque nosotros somos la mayoría y si la mayoría se mueve, las cosas cambian.

Tanta queja, tanta queja... Si lo que hay que hacer es educar bien a nuestros descendientes para que sean mínimamente mejores que nosotros y que el respeto reine en nuestro país.

Muchas gracias por leer, espero que os haya entretenido y dejadme en comentarios lo que opinas sobre esto!! Nos vemoss

1 comentario:

  1. A donde con tanta verdad? Es triste q hoy en día haya mucho machismo :c

    ResponderEliminar