
Pensé que nunca iba a hablar de esto en mi blog pero la verdad es que no tengo nada que perder. Es una historia que poca gente sabe y OBVIAMENTE no lo voy a contar todo, pero por si alguien está o ha pasado por algo así pues que sepa que no está solo y que siempre se puede salir de hay.

Para entender un poco las decisiones que tomé tienes que saber que yo SIEMPRE he sido una persona que AMA ayudar a la gente y, antes, cuando no sabía priorizarme, hacía lo que hiciese falta para que los demás estuviesen bien. Incluso si tenía que perjudicarme a mí.

Bueno, empiezo: en primaria yo tenía a mi grupito cercano de amigos a pesar de que me llevaba bien con todos los de mi clase pero el problema vino cuando pasamos al siguiente ciclo escolar, que nos mezclaron a todos los de todas las clases y yo de los demás no conocía a nadie.


La cosa es que cuando cambiamos de ciclo casi no conocía a nadie y mi mejor amiga se había juntado con la chica esa, que le prohibía verme (de esto hablo en mi post de Amiga, date cuenta!!), y tuve que hacer amigos nuevos poco a poco.

Entonces conocí a otra chica que llamaremos Rosquilla, ella era muy simpática y nos llevábamos muy bien pero cuando se enfadaba se volvía GILIPOLLAS. Ella se enfadaba sola por algo que, se supone, que había hecho yo pero yo ni enterada, y me aplicaba la ley del hielo durante todos los días que quería. Yo procuraba que me dijese qué coño le pasaba para solucionar las cosas pero ella nadota, lo único que me decía era "tú ya lo sabes", "piensa un poco en lo que has hecho", "no te tengo que explicar lo que has hecho tú". Hasta el día de hoy no tengo ni idea de qué cojones hacía para que se enfadase tanto conmigo.

Ella tenía una amiga, que llamaremos Quesito, ella (cuando la conocí) la veía lista, fuerte, graciosa, amable y, para mí, muy guapa y pues, sí chicas, pasó... me enamoré de esa culicagada.
Recuerdo que nos hicimos MUY buenas amigas, yo ya le había contado a Rosquilla que ella me gustaba y me dijo que se lo dijese pero me daba muchísima vergüenza por lo que le encargué eso a ella. Recuerdo perfectamente ese día, en el recreo acordamos que cuando bajase ella (estaba en otra clase) Rosquilla le diría y yo me escondería enfrente de los baños del recreo. Recuerdo que pensaba que se burlaría de mi y toda la paranoia pero vino a buscarme, me estuvo preguntando que si estaba bien y me dijo que yo a ella no le gustaba (pero eso ya lo sabía).

Desde ese momento todo se fue a la mierda heavy. Ella tenía muchos problemas familiares y de identidad y tenía una depresión importante, se cortó el pelo y se puso más guapa de lo que ya estaba, realmente estaba muy enamorada.

También en todo esto estaba yo, con 12 años, enterándome de que era bisexual y luchando contra los estereotipos que me ponían mis compañeros de clase porque todo el mundo se enteró de que me gustaba. O sea literalmente me había gustado un niño durante más de 4 años y la peña tenía la cara de decirme "ah, no sabía que eras lesbiana" NO SOY LESBIANA OSTIA y es que me lo dicen ahora también, me gustan los hombres pero también las mujeres ya está. Bueno da igual.




Bro...

Pasaron los días y seguimos encerrados, me dormía a las 7 de la mañana y despertaba a las 6 de la tarde, iba un par de horas a clases online y me volvía a acostar. Por las noches veía Karmaland y Spain RP, pinté todas las paredes de mi cuarto, me teñí de rosa y me pasaba las madrugadas asomada a la ventana, en plan con las piernas por fuera, muy sadgirl por mi parte. Tenía 13 años ¿vale? Es la edad de dar cringe.



Fue un momento en mi vida muy feito y ni siquiera valió la pena porque ahora Quesito está feita (creo, hace años que no la veo). Lo único que sé decirte si estás pasando por algo del estilo es que lo hables y lo cuentes por ahí a tus padres, tus amigos y, sobre todo, no te quedes sola. Aunque sea hazte amiga de tu psicóloga pero la soledad en este momento es muy cruel...
No hay comentarios:
Publicar un comentario