Hace 10 días, el 5 de octubre, terminó mi fase de prueba en mi trabajo como camarera y, lamentablemente para los dueños del restaurantes, mis superiores se quejaron de que iba demasiado despacio.

Este post no será ni para lamentarme, ni para culpar al resto del mundo ni para maldecir a los propietarios porque estoy en contra de todos estos conceptos en otros y por ello no lo haría yo. Es cierto que cuando me dieron la noticia me dolió un poco porque yo creía que lo estaba haciendo bien, mis superiores me habían felicitado alguna vez y pues me lo pasaba bien, pero pensándolo bien, dentro de mi enorme privilegio, prefiero que me hayan despedido ellos.

Mi idea era renunciar en diciembre pero si lo hacía no me iban a pagar un montón de cosas que me pagan por despedirme; además no sabía cómo pedirme días libres para ir a la convención que tengo este finde (que, por cierto, ya os contaré todo lo hablado) cuya importancia sobrepasa límites insospechados en mi vida laboral y también para irme de vacaciones antes de navidades iba a estar chunga la cosa.
Por otro lado, dejando pasar lo de la libertad intrínseca como tal, este tipo de trabajo me estaba dando mucho dolor de rodillas y mucho cansancio acumulado por lo que a la larga no iba a ser bueno para mi salud.Ahora soy libre y no dependo de que nadie me deje o no hacer mi vida.

Agradezco mucho la experiencia, me lo he pasado muy bien y he conocido a gente muy amable y muy divertida, he aprendido más sobre disciplina y responsabilidad y tengo la suerte de que en mi curriculum ahora aparezca que he trabajado en un restaurante céntrico de Madrid cuyos clientes son muchos turistas. Ahora mi objetivo será destinar todas esas horas que he estado invirtiendo en que otro sea libre en mi propio negocio que me haga libre a mi.

Poco a poco las cosas van a ir a mejor y no creo que necesite volver a ser empleada nunca más la verdad, igualmente estaré abierta a nuevas experiencias porque es cierto que es muy divertido trabajar sin necesitarlo y con la libertad de poder coger la puerta y largarme cuando quiera.

Espero que si alguna está pasando por un despido y está triste por ello o tiene miedo por las deudas es importante que te mantengas alegre y positiva ya que la felicidad atrae a la prosperidad y con ello nuevas oportunidades. Recuerda siempre que tú no fracasas si no dejas de intentarlo!!
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