
Este ya es un tema más personal que puedes tomar o no, pero, por cuestiones de la vida, yo estoy completamente convencida de que el mundo funciona así. No como plantea la fe cristiana, donde si crees, bien, y si no, pues nada. Yo realmente pondría la mano en el fuego por lo que voy a contar aquí, por cosas que he visto, he sentido y que, atando cabos, he comprendido.
Todo esto lo tengo escrito en mi grimorio, por lo que voy a intentar resumirlo lo suficiente para que quepa en un post normal.

Bien, vamos a ir paso a paso, porque hay muchas cosas de las que hablar. Ya hemos hablado de las vibraciones energéticas en el post anterior sobre Física cuántica y brujería. En él explico cómo funcionan las energías del universo: que todo está compuesto por átomos y, por ello, todo es energía (incluso las piedras, el agua y todo lo que consideramos inerte).
Tenemos que entender que las vibraciones energéticas modifican nuestro estado de ánimo y nuestra salud, pero este proceso es bidireccional. Muchas veces habrás escuchado que, si estás triste y escuchas música alegre, te animas, y viceversa. Esto se debe a que la longitud de onda de determinadas canciones altera tus sentimientos.
Ocurre algo similar con las personas que están enfermas: si se mantienen positivas, vibran alto y consiguen sostener ese estado de forma constante, pueden llegar a mejorar. (Esto aplica principalmente a enfermedades de origen autoinmune; si se trata de enfermedades causadas por agentes externos, el asunto es bastante más complejo que esto).

Depende de los Hz (hercios) de cada vibración, atraes a tu campo energético una posible emoción. Hay muchas escalas que lo representan; os dejo aquí una de ejemplo. El punto está en aprender a modificar tu energía para alterar la del exterior.

Entonces, ¿el Universo qué tendrá que ver con todo esto? Pues mira, en TODAS las religiones hay un dios, una entidad, una energía (o lo que sea) que lo crea todo. Para los cristianos es Dios; para los santeros yoruba es Olodumare; para los hindúes es Brahmá, y así con todos. Habría que extrañarse mucho si la mayor parte de la población mundial, durante miles de años, hubiese creído que tuvo que existir alguien o algo que lo iniciase todo. Y aquí entra el ✨Universo✨.
El Universo no es una persona, no es un ente consciente, no es un alguien con quien hablar; no es nada de eso, como muchas religiones (normalmente monoteístas) dicen del llamado "creador", sino que es energía. ¡Ay, caramba! ¿Quién lo diría?
Te voy a poner un ejemplo práctico y metafórico de lo que pudo haber ocurrido en el momento de la creación del mundo que conocemos.

Ahí va la metáfora: imagínate que quieres hacer palomitas. Primero lo piensas, luego lo planeas y lo imaginas. En todo ese proceso todavía no has hecho nada, pero ya has movido la energía que posteriormente serán tus palomitas. Pues bien, este proceso es lo que ocurrió antes de la gran creación.
¿Existías antes de querer hacerte palomitas? Sí, ¿verdad? Pues el Universo también. Habría otros mundos y otras movidas, pero sí existía.

En este ejemplo, el bol de palomitas es todo lo que vemos, incluyendo las ondas del microondas que han facilitado todo este proceso, y tú eres una consciencia externa que ha decidido que todo sea así. En este ejemplo, tú eres el Universo y todo lo demás es su creación.

Guay, pues ahora existe el universo (como lugar), los planetas, los diferentes elementos y un cojón de vibraciones por ahí que cambian y se mueven por todas partes.
No es hasta que nuestro Sol explota cuando se crea todo lo que conocemos: la Tierra, el sistema solar y demás. Eso sí sería el "Big Bang". Todo lo que haya antes de ese acontecimiento son solo teorías que te puedes creer o no, porque no hay ninguna forma científica (por ahora) de demostrar nada de todo eso. Vamos, que si te lo crees, guay; y si no, también.
La nada, entendida como ausencia absoluta, no existe, porque incluso esta sería parte del Universo. Yo me imagino el Universo como una inmensa masa de espacio vacío con "tropezones" de materia que se extiende cada día más. O, a lo mejor, flota en esa nada que digo que no existe. O quizá está fuera del Universo. O, a lo mejor, ni siquiera existe un dentro y un fuera.
¡YO QUÉ SÉ!
Lo que sí sé es que nosotros estamos dentro del Universo, y eso es lo que importa.

De lo que estoy convencida es del ciclo de las almas. Si imaginamos al Universo como una especie de plastilina gigante, nosotros estamos hechos de pequeños trozos de esta. Tenemos una parte formada por átomos estáticos (la materia) y otra formada por átomos dinámicos (lo que llamamos alma), y cada una sigue su propio ciclo.
La materia siempre nace y muere como materia. Por ejemplo, cuando nace un ser humano se une la materia genética de ambos padres; esta crece y, cuando muere, vuelve a unirse a la materia orgánica de la tierra. Es un ciclo infinito y sagrado. (Por eso, cuando criogenizan fetos, nos parece tan raro e incluso podemos llegar a rechazarlo).

Hablando de los humanos, ahí es cuando nace un alma, y ese pellizco de Universo deberá vivir 21 o 22 vidas en cuerpos humanos.
¿Esto es reencarnación? Sí y no. Es la misma alma, pero no tiene por qué tener nada que ver una vida con la otra. (A veces sí, ¿eh?, pero no necesariamente).
¿Por qué tiene un ciclo de 21 vidas?
Pues mira, el Universo solo vive en el ahora. El pasado y el futuro no existen; son inventos de los humanos para facilitarnos la vida, porque lo que ya ha pasado lo recordamos y lo que pasará lo imaginamos.
Entonces, al vivir permanentemente en el presente, el Universo es sabio e ignorante a la vez. Lo sabe todo y no sabe nada al mismo tiempo. Es joven y viejo simultáneamente.
¿Y por qué ocurre esta dualidad?

Claro, en 1300 años no se puede aprender absolutamente todo lo que existe. Así que el Universo envía simultáneamente (porque recuerda que todo ocurre en el ahora) nuevos pellizcos de sí mismo para vivir otros 1300 años, y así durante infinitos ciclos de almas.
Vale... esto es muy largo y complejo, tanto de explicar como de entender. Espero que, al menos, estés entendiendo más o menos lo que quiero decir.
Resolvamos otra pregunta: ¿cómo es que existen los fantasmas, demonios, guías y demás entidades sin materia?
Bueno, pues, según lo que he ido aprendiendo a lo largo de mi vida, esta es la respuesta que más me convence.

Luego están los fantasmas, los ángeles y los demonios, que son almas que se han quedado a mitad del ciclo de las 21 vidas. Se diferencian por el número de vidas que han vivido y por cuál era la energía predominante durante ellas.




De los guías espirituales, las almas gemelas y el yo superior hablaré en otros posts porque este ya se está haciendo eterno.
Espero que te haya interesado y, POR FAVOR, escribe en los comentarios qué opinas sobre este tema. He visto que MUCHÍSIMA gente votó en mi encuesta que le interesaba mucho la brujería, pero luego nadie me dice nada, los posts no pasan de las diez visitas y yo ya no sé qué pensar!! Nos vemoss
tiaaa me encanta tu teoria es perfectaaaaaaaa
ResponderEliminarMuchas gracias, intento entender el mundo de la forma más amplia que puedo y así vivir mi espiritualidad con la mente más abierta, porque últimamente hay muchísima intolerancia religiosa y me da mucha lastima...
EliminarWoww como fue que aprendiste todo eso?
ResponderEliminarPor cosas que me ha ido pasando en mi vida he entendido que esto debe de funcionar así o de forma muy parecida, Al fin y al cabo es una creencia, por lo que no estoy al 1000 % segura de que sea así, pero por testimonios alternos también leído dando forma a mi propia teoría
EliminarMe encanta este post porque coincide completamente con mi propia teoría pero incluye más cosas sobre las que nunca reflexioné
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