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19 de octubre de 2026

El proceso y teoría de la racionalización

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El jueves que viene tengo examen de Cambio Social y es importante que lo apruebe así tendré un examen menos que hacer en enero. Esta vez voy ha hablar de la racionalización. De la misma forma que hable de la diferenciación en mi post El proceso y la teoría de diferenciación.

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Primero de todo explicar que este tema está basado en una lectura de Norbert Elias en el que estudia cómo cambian las normas sociales y cómo esas normas llegan a formar parte de nuestra personalidad. Sinceramente no me ha gustado mucho, comparado con la lectura anterior, pero ha sido interesante.

Para entenderlo bien tenemos que relacionarlo con:

  • La estructura social y la forma en la que se relacionan las personas.
  • Las normas de comportamiento y lo que consideramos conductas adecuadas o no.
  • La estructura psicológica de cómo interiorizamos las normas.

A Elias lo que más le interesaba era cómo la conducta humana cambiaba a lo largo del tiempo y para explicarlo compara las costumbres de diferentes épocas históricas como por ejemplo el cómo se come, cómo se utiliza el cuerpo en público, cómo se expresa el disgusto o qué comportamientos se consideran de mala educación.

Uno de los ejemplos que usa Elias es la obra "De civilitate morum puerilium" de Erasmo de Rotterdam del s. XVI para mostrar cómo se enseñaban modales. En la obra había instrucciones detalladas de cómo sentarse, mirar, saludar, comer, utilizar utensilios y evitar algunas conductas como puede ser eructar. Lo curioso de el libro es que enseñaba una sociedad cuyas costumbres eran medio familiares medio raras para las nuevas generaciones pero tenía el propósito de que en el futuro los niños aprendiesen estas cosas sin necesidad de tener el libro en la mano.

Obviamente las cosas no iban a seguir igual aunque algunas costumbres si las mantenemos por lo que la idea sociológica basada en esto es que los cambios sociales dependen, sobre todo, de las necesidades, los valores y la organización social en la que vive la gente.

Otra de las cosas interesantes que analiza Elias es que las normas sociales no son las mismas para todos ya que según tu comportamiento se puede diferenciar las distinciones de clases y las relaciones de poder. Uno de los ejemplos que ponía eran la cortesía (antiguamente fuertemente vinculada con la corte y la nobleza), abrir una puerta para dejar pasar, permitir que los meseros sirviesen el vino o reírse bajito en espacios públicos.

Parte del trabajo de Elias era comparar y empezó a mirar desde la Edad Media cuyos buenos modales reflejaban costumbres y tradiciones de la sociedad de la época, marcando mucho la diferencia entre nobles y campesinos. Lo que resalta de esta etapa es que no deberíamos comparar lo que hacían ellos con lo que haríamos nosotros ya que no existen criterios universales de buenos modales y juzgar a otros por ello sería algo erróneo.

Pasando a la época del renacimiento, Elias ve que las normas sociales se cambian a partir de las anteriores pero modificadas por las nuevas conductas y transformaciones sociales. En esta nueva etapa se exigen comportamientos más regulados y matizados en ciertos espacios y son los manuales los que contribuían a transmitir estas expectativas.

Básicamente lo que Elias busca con los modales es estudiar un fenómeno de transformación histórica de normas y personalidad ya que no solo cambiamos lo que hacemos sino que también lo que sentimos al ver a los demás haciendo lo que hacen.

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Más adelante en el libro, Elias habla de la agresividad como parte de las emociones humanas que no se puede separar del resto y es interesante saber cómo, sabiendo que todas las personas han sentido rabia en su vida, gestionan la agresividad.

En la Edad Media todo lo que tenía que ver con los grupos guerreros (o sea el saqueo, la lucha, la tortura, etc.) estaban muy habituados a la violencia como destruyendo los bienes de sus enemigos, haciendo sufrir a sus vencidos o cualquier otro tipo de maltrato por el otro.

Elias analiza esto como que, al ser la fuerza física y la violencia, la única garantía de protegerse y proteger a los suyos, estaba más normalizada e incluso valorada pero obviamente no existía esta violencia en todos los contextos sino más bien en determinados momentos.

Con el paso del tiempo, a medida que el poder se concentraba en manos del Estado, la violencia empezó a estar más controlada y las personas tuvieron que aprender a controlar sus impulsos. Ya no era suficiente con actuar por rabia, sino que había que pensar en las consecuencias de los actos y en cómo podían afectar a los demás, esto se relaciona con la racionalización, porque las personas empiezan a pensar más a largo plazo, controlar sus emociones y adaptar su comportamiento a las situaciones.

Para Elias, estos cambios no se producen de forma aislada, sino que están relacionados con la organización de la sociedad y con el hecho de que cada vez dependemos más unos de otros.

Otra idea importante es cómo interiorizamos las normas sociales porque al principio aprendemos de otras  personas qué está bien y qué está mal, pero con el tiempo empezamos a controlar nuestra conducta sin que nadie tenga que decirnos nada. Por ejemplo, podemos sentir vergüenza al hacer algo que consideramos de mala educación, incluso aunque nadie nos esté mirando.

Elias distingue entre las coacciones externas, que son las normas y presiones que vienen de fuera, y las autocoacciones, que aparecen cuando interiorizamos esas normas y empezamos a controlarnos nosotros mismos. Esto explica por qué algunas conductas nos producen vergüenza o rechazo: no solo hemos aprendido que están mal, sino que hemos incorporado esas ideas a nuestra forma de pensar y sentir.

La vergüenza, para Elias, no consiste únicamente en tener miedo a que los demás nos juzguen, sino que aparece cuando hacemos algo que va en contra de las normas que hemos interiorizado. Por ejemplo, podemos sentir vergüenza por hacer algo que consideramos incorrecto incluso cuando nadie nos está viendo. Esto ocurre porque esas normas ya forman parte de nuestra conciencia y de nuestra forma de comportarnos. Elias relaciona este proceso con el concepto de "superyó", que hace referencia a las normas y prohibiciones que hemos interiorizado.

Esto se relaciona con la diferencia entre la coacción externa y la autocoacción. Al principio, podemos comportarnos de una determinada manera por miedo a un castigo o porque alguien nos obliga. Sin embargo, con el tiempo interiorizamos esas normas y empezamos a controlarnos nosotros mismos, sin necesidad de que nadie nos vigile. Por ejemplo, dejamos de insultar no solo por miedo a las consecuencias, sino porque consideramos que hacerlo está mal.

Elias también explica que la racionalización del comportamiento está relacionada con los sentimientos de vergüenza y desagrado. A medida que aprendemos a controlar nuestros impulsos y a pensar en las consecuencias de nuestras acciones, también cambia nuestra sensibilidad hacia determinadas conductas. Algo que antes podía parecer normal puede llegar a producirnos rechazo y esto demuestra que la sociedad no solo influye en lo que hacemos, sino también en lo que sentimos.

Además, estos sentimientos dependen del contexto social y de la posición que ocupamos. Elias explica que una conducta puede considerarse aceptable para una persona de una clase social y resultar inadecuada para otra. Por tanto, la vergüenza y los buenos modales también pueden servir para marcar diferencias entre grupos sociales.

Un ejemplo que utiliza es el del cuchillo en la mesa. A medida que la violencia física se vuelve menos aceptable, ciertos gestos que recuerdan a una posible agresión pueden generar incomodidad. Por ejemplo, entregar un cuchillo apuntando hacia otra persona puede parecer amenazante o de mala educación. Lo interesante es que no cambia necesariamente el gesto, sino la forma en la que la sociedad lo interpreta.

Por último, Elias relaciona estos cambios con las diferencias entre las clases sociales. Las normas de comportamiento y lo que se considera vulgar o refinado también sirven para distinguir a unos grupos de otros. En definitiva, la idea principal de Elias es que los cambios sociales transforman tanto nuestra conducta como nuestra forma de pensar y sentir, hasta el punto de que muchas normas que hemos aprendido terminan pareciéndonos naturales.

Esta lectura me ha aburrido un poco siendo sincera, pero la verdad es que lo que dice es interesante. En mi casa hablamos mucho de este tema, de los modales y las costumbres en otras casas y, de hecho, hace poco tuve una pequeña discusión con mi padre por los conceptos del bien y el mal.

Él opina que el bien y el mal existe y que hay cosas universales que están bien y otras que están mal, él ponía el ejemplo de matar, para él quitarle la vida a cualquier persona es algo malo y yo le pregunté por la eutanasia ("matar" a una persona en periodo terminal para que deje de sufrir cuanto antes) y eso sí le pareció bien. Le pregunté por las culturas indígenas que sacrificaban por algún objetivo y el porqué lo hacían si era "malo", el punto está en que ellos no lo consideraban malo porque matar no es algo malo universalmente.

En texto habla de lo mismo pero con los modales y por esta casualidad me ha parecido muy cercano.

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